CUESTIÓN DE FE

Cuestión de fe 03/10/2014

Sonrisas, festejos y cánticos es lo que predomina actualmente en la hinchada blanquiazul. Después de la victoria en el último derbi, la afición chicharrera no puede haberse llevado una alegría mayor. Después de un comienzo titubeante y en un derbi que siendo sincero pintaba bastante mal para los tinerfeños, no sólo por la trayectoria sino por las sensaciones de ambos conjuntos, se cumple uno de los tópicos del fútbol: “En un derbi no hay clasificación que valga, es un partido al 50%”.

La verdad que no soy muy partidario de los tópicos y mucho menos en el fútbol, creo que todo hecho, tiene una explicación más compleja y realista que un simple estereotipo que se haya repetido con cierta frecuencia a lo largo del tiempo.

El partido del pasado domingo, desde mi punto de vista, tuvo más intensidad, más compromiso, más confianza, más determinación y como no, más fortuna que en las cinco jornada anteriores. La diosa fortuna está esperando a que la llames, a que acudas a ella, pero para eso hay que poner en el terreno de juego una serie de condiciones, no sólo vale con llamarla, hay que merecerla y así sucedió en el derbi. El Tenerife a base de cabeza, corazón e intensidad la buscó y la encontró, además se la mereció. No fue suerte, fue cuestión de fe.

cuestión de feEsta receta (cabeza, corazón e intensidad), debería de ser la tónica durante toda la temporada si se quiere cumplir con los objetivos planteados a principios de la misma. La famosa regularidad, no se basa en otra cosa que intentar aplicar esta receta el mayor tiempo posible. Por ello, ni antes del derbi éramos los peores y esto iba a ser una tragedia, ni tras haberle ganado a los actuales líderes somos los mejores y está todo hecho.

Como aficionados, debemos de exigir el cumplimiento de esta receta. No tiene nada de mágica, salvo que con ella tenemos más opciones de presenciar a esa diosa, llamada suerte, que también hace falta en el deporte y en la vida. Otro aspecto bien diferente es que se lleve a rajatabla la receta y no vengan los resultados, en ese caso la experiencia me dice que paciencia, que las cosas llevan su tiempo y que todo llegará.

Todo esto es Cuestión de fe, pero de esa que se busca con trabajo y con corazón en lo que se hace, no de esa fe que se espera venga por inspiración divina. Debemos tener fe y paciencia a la vez, además de exigir lo que creemos que nos corresponde, que para eso nos lo hemos ganado.

@fran_batista_

Psicólogo Deportivo U.D. Longuera-Toscal

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